22 de mayo de 2026Llogara, Albania
Una cabra me enseñó a leer la carretera
Tercera curva bajo el puerto, izquierda ciega, y una cabra justo en mi trazada. Me salvé porque ya iba conduciendo como si algo fuera a estar ahí.
Esa es toda la técnica para Albania. No más lento exactamente, sino dejándote siempre el ancho de un animal.
El rebaño era de un hombre que se disculpó con un gesto y luego insistió en que tomara café con él en la cima. Perdí cuarenta minutos y fue lo mejor del día.